Detestooo leer ese mensajito en todas las promos en las que por un instante pensé que alguna vez me tiene que tocar... pero no.
De todos modos, ahora me refería a otra cosa:
Un día, no hace tanto que recorría por ahí algunos blogs, no como la sueca, pero con ganas de ver de qué venía esto, me encontré con
Ely que estaba organizando un swap. Y así, casi irresponsablemente dejé un comentario de que quería participar. Seguí andando por la blogosfera, y un día, del mismo modo que entré la vez anterior, algo así como "pasé, vi un post y leí", me encuentro con que Ely ya tenía la lista de las participantes y yo, que nunca le había dejado mis datos como debía, estaba incluida!!!
La consigna era armar un set con algo que la otra persona hiciera, cosa de regalar algo lindo y útil.
Emoción y miedo. Y ahora qué hago, Qué hago??? (ay! escucho a la
nenita de hellmann's diciendo "diZe que que haZe"). Arremeto nomas, algo bueno tiene que resultar de esto.
Y resultó algo buenísimo. Conocí a dos personas estupendas... bah, a tres:
Juli, que se ocupaba de mi set.
Lula, mi víctima.
Ely, la promotora de este intercambio.
Aprendí o recordé varias cosas:
- Que es un llamado a la generosidad y a la buena onda.
- Que no se necesita mucho para ser feliz.
- Que una persona que no te conoce, puede entrar en sintonía con vos, con sólo leerte un poquito (y viceversa).
- Que hay que hacer las cosas en el tiempo que se estipula, dentro de lo posible, para no dejar colgado a nadie.
- Que soy un desastre envolviendo paquetes y forrando cuadernos.
- Que si haces unas ricas cookies, tenes que enviarlas al destinatario directo o llevárselas cuando efectivamente pueda recibirlas... y evitar semanas de lluvia intensa (Lula, esto es joda).
Disfruté preparando las cosas para Lula, aunque al principio me costó pensar qué hacer, porque la tipa, pasen por su
blog, es polifuncional. No sé si el resultado es tal como yo lo había imaginado, pero lo hice con mucho cariño, porque la leí mucho y llegó un momento que sentí que era como conversar con una amiga (bah, como que mi amiga me conversaba).
Y disfruté enormemente cuando recibí mi caja:
que venía lista para que de una vez por todas me largara a hacer amigurumis... bah, por lo menos aprender a tejer al crochet. Alguna profe que se ofrezca por ahí?
Demasiado mimo para ser alguien que no me conoce.
Todavía tengo mil gracias en la cabeza y en el corazón.
A Juli, por su delicadeza y su esfuerzo: me contó que aprendió a usar la pistola para adornar al caja con las borlas que vieron.
A Lula por la paciencia y por el cálido chat del otro día, ya con las cosas en su poder. Espero que haya sacado fotos, porque yo me olvideee!
A Ely, porque estuvo atenta a que todo el mundo se ocupara de su amiga de intercambio, y por sus palabras de aliento.
El swap es una experiencia recomendable 100%.
Para seguir participando y ganar... siempre!