martes, 12 de junio de 2012

Feliz cumpleaños... a miii!

Llegó el día.  Llegaron los 42.
Como dije esta mañana: 42 velitas ya son toda una fogata.
Lo bueno es que significan años vividos, y bien!  Qué me faltan cosas? Segurooo.
Pero creo que la balanza se inclina hacia lo positivo, sin dudas.

Recuerdo que hace muchos años, había escuchado a Maitena en un reportaje, contando que el día que cumplió 40 se lloró la vida.  A mi no me pasó.
Me vino un sentimiento que yo erroneamente lo llamo "viejazo", pero es algo así como "conciencia de la edad que tengo" a fines del año pasado.
Y lo estoy trabajando, no porque sienta que ya soy anciana, sino porque vi que hay cosas que empezaron a cambiar... el cuerpo sobre todo, que parece que ese se entera antes que nuestra cabeza y nuestro corazón con su rincón para los 20 años!
Y así como si nada, tengo una arruguita por aca; si me río poco, no se nota, pero empiezo a aparecer como una amarga.  Entonces me rio con arruga y todo?  Y si!
Y de repente, zas, pancita.  Nunca tuve.  Y un día la tipa apareció y plantó bandera.  Y la miro y me quiero amigar, pero todavía nos desconfiamos mutuamente (aunque creo que ella confía más en mí, porque la alimento con todas las de la ley!  para que una galletita integral, si hay una medialuna de manteca?)
Y los brazos con autonomía de movimientos en sus músculos (o aquello que ocupa su lugar).
Y enfocamos las cosas chicas para poder leerlas...

Pero todo eso, que ahora es crítico, luego se acomoda... quiero creer.  Y lo importante no pasa por ahí, sino por disfrutar lo que hacemos, y nos apropiamos de la experiencia que vamos gananado, no?

Hoy una amiga, me dijo la frase alentadora del siglo: "y bueno, pensá que uno no deja de cumplir años hasta que se muere".  Clarísima.

Así que Feliz Cumple para mi, y... la pucha que vale la pena estar vivo!!!!






Agradecimiento

Hace un par de años, cansada de mi trabajo de oficina y con poco tiempo para ejercer mi profesión (que ahora momentáneamente abandoné), recibí un mensaje que fue, sin lugar a dudas, el comienzo de un nuevo camino:
Che, me anoté en el curso de ilustración infantil del sótano blanco.  Ya no quedan más vacantes, pero llama y pedí que te dejen el lista de espera.
Era Pau, y no lo dijo tan fríamente como se lee acá, porque ella siempre está entusiasmada.  Si la conocés, sabes que cuando habla de algo que le apasiona, le brillan los ojos.  Y me contagió tanto el entusiasmo que me anoté yo también y hasta insistí para que me dieran una vacante.  Y entramos las dos juntas.
Empecé a conectarme con algo que me gustaba mucho cuando era chica: dibujar.

Volvió a pasar lo mismo con el taller de Sonia Esplugas. Otra vez fui, por la pila de Pau.
Ahí empecé a ver que sí podía dibujar, pero me faltaba soltarme, darle vuelo a mis ganas.

El año pasado apareció un nuevo mensaje de Pau: el taller de Maminas.
Y me anoté, y ella se fue a México por laburo y yo me encontré de repente haciendo muñecos y disfrutando ese proceso.   Tanto que quiero seguir, que me compré la máquina y que estoy esperando que venga mi madre de visita para que me explique de telas, y moldes y esas cosas (y mi madre todavía no puede creer que esto esté sucediendo).

Hoy, en mi cumpleaños, quise dedicarle este post a Pau, mi primita del alma, la que me "tocaba" cuidar en las reuniones familiares (porque siempre fue tan pila que de chiquita, los otros primos no le tenían paciencia), la que no se iba a acostar cuando se quedaban a dormir en casa, hasta que yo no fuera con ella, la que siendo re piojito inventaba historias en el quincho de la quinta de Rodriguez... la grosa que hoy me acerca a todo lo que me puede hacer feliz desde este lugar del crear.

Se lo dedico a ella, porque parte de la balanza positiva de mis 42 años, tiene mucho de su ayuda.
Por su pila y las flores que me tira, y que yo le devuelvo y así estamos...
Gracias por todo Pau!!! (bueno, ya me conoces, lo mío es onda cubito)

PD: Retomá tu blog que todavía extraño la felicidad matinal de ver tu nuevo post cada día!!!

domingo, 10 de junio de 2012

La mano que sala la masa

Entre todos los malos hábitos que logré juntar durante mi vida, uno de los más recientes es experimentar una receta nueva justo cuando tengo que llevar algo a una casa a la que estamos invitados.
Convengamos que me tengo fe, pero ya sabemos como es esto: puede fallar.
Y cuando falla, la vergüenza es doble:  primero porque caigo con el típico paquetito de panadería (y es bastante imperdonable para quien se dice apasionada por las cosas dulces caseras) y segundo porque nunca falta un caído del catre que me diga: Qué rico esto Marce, lo hiciste vos?

Así que para evitar esos vericuetos, y teniendo ya mi cumple encima, ayer decidí probar la receta que encontré en blog de Marina de Galletitas de Amapola, Chocolate y Sal.
Cuando la lean van a ver que ella varió un poco la receta original... bueno yo hago lo mismo. Esa es otra costumbre que no voy a erradicar porque la llevo en los genes, ya me lo anunció mi madre (pero con disgusto, porque ella es muy buena cocinera pero siempre respeta las indicaciones).

Así que me la anoté en mi super cuaderno, fui a comprar semillas de amapola, calculé las proporciones de todo a la mitad (siempre hago eso la primera vez) y me puse a prepararla, mientras pensaba que me encantaría tener una cámara que saque buenas fotos en la cocina; y después pensé que mejor primero conseguía unas lindas cortinas porque las que hay ya están feas y... de repente descubrí que la masa no tomaba nunca la consistencia deseada. Le echo un poco más de harina? y si.  Y otro poquito? Y si...
Cuando estaba al borde de decidir que esa receta estaba mal escrita, me di cuenta que yo había pifiado la proporcion: la mitad de 2 tazas de harina... no es 1/2 taza!

Corregido el error y luego del reposo indicado, empecé a pasar las galletas por las semillas de amapola y la sal, y me pareció que la sal era mucha y demasiado gruesa
Le comento al Biker: "diría sal gruesa o eso lo imaginé yo? Debería ir a buscar la receta".
Biker me dice: "esas galletas tienen chocolate y TIENEN SAL?????"
Señal de alarma y culpa a morir: Biker es hipertenso.  Controlado, pero toma una pastillita para eso.  Nunca lo mandaron a hacer una dieta, pero naturalmente cocinamos con poca sal o sin ella.
En qué estaba pensando?  Qué clase de esposa malévola elige JUSTO esa receta?
Le digo: "Ay, cierto! Tu presión!"
Biker: "nooo, no lo digo por eso! No me convence la combinación!
Listo, quedamos así, el problema no es la presión...

Empiezo a sacarle granos de sal a las galletas antes de llevarlas al horno (así trabaja la culpa).
Se cocinan, las saco, y pruebo una luego de la cena.  Rica, pero la sal se siente mucho.  Lo miro al Biker que me ve desconfiado.
Se va a dormir.
Pongo las galletitas en una bandeja arriba de la heladera a resguardo del gato.  Me voy a dormir.
No.
Vuelvo.  Empiezo a "pelarle" la sal a las galletitas. A la 1 de la mañana.
Era eso, o no dormir en toda la noche, recordando La mano que mece la cuna...
PD:  Hoy las probé y está más ricas que ayer!  Y pienso que si Biker no come, mejor... todas para mi!

sábado, 9 de junio de 2012

Todo para último momento!

En realidad la frase completa sería "Siempre dejan todo para último momento"!, y la solía repetir mi madre los domingos a la noche cuando "oh, sorpresa" recordábamos que nos faltaba algo importantísimo para el lunes.
Qué culpa teníamos de que siempre pidieran las cosas más importantes antes del fin de semana!

Y bueno, a fuerza de repetir actos, se genera un hábito.  Y yo, en ese sentido, soy muy habituada.

Así que, teniendo mañana clase en el taller de muñecos, decidí que no estaría mal tratar de hacer, por lo menos, uno de los títeres que teníamos pendientes. Claro, digo títeres y pueden pensar que es algo difícil,  pero no... son títeres de dedo!!!
Encima, con el agravante de que este año, la mitad de los muñecos los tengo inconclusos (y si, la jirafa sigue sin ojos, como ya comenté en otro post por ahí).
Ya me estaba sintiendo como Felipe, el amigo de Mafalda: sin hacer la tarea y con esa maldita angustia que tampoco me dejaba disfrutar del ocio.
Entonces otra vez, me encontré cosiendo un viernes a la noche, pero no cualquier viernes, sino un viernes, pre taller.  Me apuré y terminé (casi, le faltan los bigotes) el conejo.  Aplauso para mi, porque lo hice antes de cenar (Gracias Biker que cocinaste vos!).

Ahora me voy a dormir con la conciencia un poquito más tranquila.
Y obvio, como cuando era chica, antes de acostarme le doy un beso al conejo sin bigotes y al gato sin uñitas... tampoco soy la mujer Maravilla, che!






PD: Mala la calidad de la imágen... pero no sé si es que tengo una maquinita muy mala o soy peor fotógrafa de lo que creía!

domingo, 3 de junio de 2012

Galletitas con Chips de Chocolate - Versión No Original

Aclaro que no es la original, porque yo tengo una que es mi caballito de batalla.
Pero cuando empecé a hacerla esta mañana, mientras preparaba todos los ingredientes, encontré esta receta que me habían dado en el paraíso repostero, y decidí probarla...

Ingredientes:
100 g de manteca blanda.
120 g de azúcar negra.
45 g de azúcar.
1 huevo.
3/4 de cdita. de esencia de vainilla (yo prefiero usar ralladura de naranja - o limón en este caso-)
210 g de harina común.
1/2 cdita. de bicarbonato de sodio.
3/4 cdita. de sal
60 g de chips de chocolate (la receta decía 170g, pero no me alcanzaban... yo lo dejo librado al gusto del consumidor)
Opcional: 1/2 taza de nueces.

Preparación:
Precalentar el horno a temperatura media (eso dice la receta, yo nunca lo leí).
Batir a punto crema la manteca blanda con los dos tipos de azúcar.  Incorporar el huevo y la esencia de vainilla (o ralladura).
Agregar los ingredientes secos tamizados y unir integrando los chips de chocolate (y las nueces picadas grandes, si eligieron ponerlas).
Colocar la preparación por cucharaditas, bien separadas unas de otras, sobre una placa enmantecada y enharinada.  La verdad es que yo hice unas semi tortitas y la placa la dejé así como estaba y no tuve ningún problema para sacarlas... creo que tienen suficiente manteca para no pegarse.
Hornear por 15 minutos aprox...  Si tienen un horno como el mío, que cocina desparejo, tomen el recaudo de dar vuelta la fuente, para que no se quemen la mitad de las galletitas.
Retirar, dejar enfriar y servir con un rico café, en el cumple 92 de la nonna.
Llevar la receta memorizada, para no quedar como una improvisada cuando te la pidan...

Tengo la mala costumbre de improvisar justo cuando tengo que llevar algo a una reunión... menos mal que salieron riquísimas. Obvio, las testeamos con Biker antes de ir!